lunes, 13 de mayo de 2013

VANILLA CHINOISE

Aprovechando que hace un par de días publiqué una receta de crema pastelera, hoy os traigo este pastel, que es el típico que parece muy difícil de hacer pero en realidad no lo es tanto. Quizás un poco laborioso, pero es tan espectacular y está tan bueno que os animo a hacerlo.

Se lo vi por por primera vez a mi amiga Mari y voilà! Consiste, básicamente en un brioche enrollado con crema pastelera.






Brioche:
400 gr. de harina 
150 ml. de leche tibia 
20 gr. de levadura fresca de panadero
80 gr. de mantequilla
3 yemas de huevo
1 yema de huevo para pintar el brioix
80 gr. de azúcar 
Una pizca de sal
Crema pastelera

Cómo se hace?
Para empezar, preparar todos los ingredientes, pesar, separar yemas, etc. Y guardar las claras de los huevos para otras elaboraciones como tortilla de claras, merengue, etc. 

Forrar la base de un molde desmoldable con papel vegetal de cocina.

En un cuenco o recipiente amplio, poner la leche tibia y disolver en ella la levadura. A continuación añadir la mantequilla derretida, el azúcar, la sal y las yemas de los huevos. Mezclar bien el conjunto con unas varillas de cocina durante un par de minutos.

Añadir la harina y unir todo hasta formar un bollo. 

Amasar bien durante unos 6 o 7 minutos, luego tapar con un paño de cocina o papel film de plástico hasta que doble su volumen.

Enharinar una mesa de trabajo y con el rodillo hacer una placa con la masa de unos 0,5 o 1 centímetro de grosor.

Con una espátula escampar la crema por encima, dejando en el lado largo superior unos 5 cm. sin crema. Enrollar como si fuera un brazo de gitano, con cuidado de no desparramar la crema.

Con la ayuda de un cuchillo bien afilado cortar el rollo en porciones de unos 5 centímetros de grosor e ir colocando en el molde, con el espiral hacia arriba. 

Una vez llenado el molde, no hace falta que queden los trozos muy prietos entre sí porqué se tiene que dejar levar de nuevo una hora o hasta que haya crecido lo suficiente para rellenar todos los huecos.

Batir la yema de huevo y con un pincel pintar bien la superficie. 

Poner al horno durante unos 20 minutos a 180º o hasta que esté dorado. 

Sacar del horno y dejar enfriar 10 mintuos sin desmoldar. 

Sacar las paredes del molde y la base con mucho cuidado, pero sin quitar el papel. Dejar enfriar completamente encima de una rejilla. 

Cuando esté completamente frío, podremos sacar el papel de la base y presentar.